Hidroterapia de colon

La hidroterapia de colon procede de EE UU, en donde desde hace años ha acreditado su eficacia de limpieza y sanación del intestino.

Es una técnica que se utiliza para realizar un lavado completo y profundo del intestino grueso, de forma cómoda y sin dolor alguno, con el fin de mejorar notablemente su salud.

Su necesidad resulta del hecho de que prácticamente no existe ya persona alguna con una función intestinal en perfectas condiciones. La mayoría de las personas padece una composición alterada de las bacterias intestinales, esto es, disbiosis.
De ello resultan procesos digestivos deficientes, con formación de sustancias tóxicas y residuos. En un nuevo proceso se produce el autoenvenenamiento del cuerpo, la autointoxicación. Las consecuencias de ello son pérdida de vitalidad, cansancio, depresiones, falta de concentración, agresividad y estados de ansiedad. Infecciones, reuma, poliartritis, hipertonía, afecciones cutáneas, migrañas, alergias y otras dolencias son enfermedades que en la actualidad se atribuyen a un mal funcionamiento del intestino.
Se pretende despegar materias fecales adheridas a las paredes intestinales desde hace tiempo, a veces de hasta veinte años atrás. El intestino grueso tiene una serie de pliegues o codos, y al pasar los alimentos ya descompuestos, se van incrustando cantidades de desecho en las paredes. En el interior del intestino puede haber temperaturas de hasta 45 grados por esta acumulación, y los residuos a estas temperaturas crean fermentación y putrefacción cuando se retienen uno o dos días. En el caso de la carne, incluso se pueden crear gusanos de su misma putrefacción.

Estas heces permanecen más tiempo del que deberían, creando una gran toxicidad en el intestino y provocando un paso de toxinas al hígado a través de la vena Porta.

El hígado se satura, cosa que le impide trabajar correctamente en su inmensa variedad de funciones, resintiéndose todo el organismo. Además, habrá un exceso de toxinas en la sangre, que también alterará otros órganos como la piel y sobretodo, el sistema inmunitario pudiendo originar problemas autoinmunitarios o alergias.

Las incrustaciones fecales en las paredes intestinales van aumentando de masa, dado que el cuerpo sigue reteniendo heces. Entonces, el intestino se va desvitalizando, ya que posee cierta elasticidad, y va ocupando espacios que no debería, dentro del abdomen y en ocasiones, del tórax. El intestino va presionando a otros órganos, como los ovarios, la próstata, la vejiga o incluso, puede llegar hasta los pulmones o al espacio cardiovascular, dificultando sus funciones, de la misma manera, también puede afectar a la columna vertebral.
 
Un intestino enfermo es siempre una causa de enfermedad que va a desequilibrar la flora intestinal, muy beneficiosa para  la absorción de nutrientes cosa que afectará de manera indudable al sistema inmunitario. Es la mejor terapia preventiva que podemos hacer.

Su necesidad resulta del hecho de que prácticamente no existe ya persona alguna con una función intestinal en perfectas condiciones. La mayoría de las personas padece una composición alterada de las bacterias intestinales, esto es, disbiosis.
De ello resultan procesos digestivos deficientes, con formación de sustancias tóxicas y residuos. En un nuevo proceso se produce el autoenvenenamiento del cuerpo, la autointoxicación. Las consecuencias de ello son pérdida de vitalidad, cansancio, depresiones, falta de concentración, agresividad y estados de ansiedad. Infecciones, reuma, poliartritis hipertonía, afecciones cutáneas, migrañas, alergias y otras dolencias son enfermedades que en la actualidad se atribuyen a un mal funcionamiento del intestino.
Los procesos inmunológicos en el cuerpo humano han sido contemplados durante mucho tiempo desde el punto de vista de la infección. Ahora sin embargo es ya suficientemente conocida la muy estrecha relación existente entre los procesos metabólicos y el sistema inmunitario. F.X. Mayr ha hecho mucho hincapié en las afecciones del sistema inmunitario y ha propuesto una vía de recuperación de la salud. “La muerte se esconde en el intestino”, nos advierte un antiguo proverbio de cruda actualidad en nuestra época. En un intestino sano deben, por tanto, sentarse las bases de un cuerpo sano.

En el estreñimiento, el intestino ha perdido su motilidad normal. Las incrustaciones y las concreciones en el haustro impiden un peristaltismo normal.

La hidroterapia del colon elimina con eficacia las heces estancadas acumuladas y los productos de putrefacción de las paredes del intestino.

Este proceso de depuración natural permite la eliminación de aquellos síntomas relacionados directa o indirectamente con el mal funcionamiento del intestino.

La buena salud es el resultado de respirar adecuadamente, hacer ejercicio y además también, la calidad del alimento que comemos, la asimilación de los nutrientes y el estado de nuestros sistemas de eliminación.

Es una terapia actual y moderna que mediante la limpieza del intestino se pueden corregir estados de salud, difíciles de obtener por otros procedimientos terapéuticos. Es una antigua terapia con una tecnología actual.

Aparece en España como novedad después de años de aplicación en EE.UU. y diversos países de la Comunidad Europea. Es una medida terapéutica que por su acción en profundidad y limpieza del colon, actúa sobre una de las causas de muchas enfermedades crónicas.

En la constipación el intestino ha perdido su motilidad normal. Las incrustaciones y las concreciones en el haustro impiden un peristaltismo normal.

La hidroterapia del colon elimina con eficacia las heces estancadas acumuladas y los productos de putrefacción de las paredes del intestino. Este proceso de depuración natural permite la eliminación de aquellos síntomas relacionados directa o indirectamente con el mal funcionamiento del intestino.

Como precursor de la hidroterapia del colon cabe mencionar el baño intestinal bajo el agua. En la actualidad apenas es posible encontrar la bañera de tratamiento especial. El paciente se situaba en esta bañera y, mediante el dispositivo correspondiente, podía el propio paciente introducirse agua en el intestino grueso, para a continuación abrir la válvula y liberar el contenido intestinal a un sistema de mangueras. La sustentación en el agua favorecía la liberación del contenido intestinal, pero el inconveniente era el propio paciente quien efectuaba su propio tratamiento, con lo que no siempre podía captar sus zonas problemáticas.

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